Por Camile Roldán Soto

El clásico de René Marqués vuelve a los escenarios para conmemorar el centenario del dramaturgo arecibeño

Es un clásico de la dramaturgia puertorriqueña y, sin embargo, su temática sigue vigente. Esta es una de las razones por las cuales resulta atractivo, retador y satisfactorio para el director José Armando Santos llevar al teatro “La carreta”, el drama publicado por el arecibeño René Marqués en 1953.

En esta ocasión, la obra se presentará en el marco de los cien años del natalicio del autor, tanto en funciones para estudiantes como para el público general a partir del 23 de marzo en la Sala de Festivales Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré (CBA) en Santurce.

“El primer acercamiento que tuve con el texto fue en escuela superior. Tuve el placer de hacerla durante mis estudios, pero era un sueño realizarla profesionalmente”, comentó Santos, creador de la casa productora Sol y Luna.

Aunque hace una década el director obtuvo los derechos para presentar la pieza, diferentes situaciones atrasaron el proyecto que hoy retoma con entusiasmo, decidido a que sea un trabajo memorable. Para lograrlo, se inspiró en las funciones originales de “La carreta” como referencia al establecer el tono de la producción.

Uno de los elementos que decidió rescatar es el nivel de detalle con el cual se realizaban antaño las obras de teatro. Esta gestión incluyó mandar a hacer bocetos de la escenografía de época y también una serigrafía que conmemorará esta puesta en escena. En este caso, la encargada de ambos trabajos es la artista plástica Wanda Nieves. Originalmente, en las primeras funciones de La Carreta en los años 50 el cartel fue realizado por un joven Rafael Tufiño.

Santos también mandó a fabricar una réplica de una pequeña carreta original, pieza que se utiliza en la obra. La misma fue tallada por los artesanos Orta Rivera en Ponce. Mientras, la música original fue compuesta por Hugo Sebastián Ramos, hijo de una de las actrices principales en el reparto: Ángela Mari.

“Me honra compartir la escena con mi hijo desde dos lugares distintos. Me emociona”, compartió Mari, quien en esta ocasión asume el papel de “Matilda”.

“Al igual que Armando yo había hecho La carreta en una de mis clases en la universidad con mi adorado profesor Jaime Montilla, uno de mis mejores maestros. Había hecho a ‘Matilda’ y me enamoré de ese personaje porque las mujeres de René son como las de Lorca”, expresó Mari.

Entre las cualidades que más le atraen de los roles femeninos en la pieza se encuentran la manera en la que expresan el dominio de su cuerpo y su lucha contra la marginación y el maltrato.

Esta temática, al igual que la migración, están presentes en el Puerto Rico de hoy y así lo reconocen Mari y Santos.

“La carreta” narra la vida de una familia puertorriqueña que se muda del campo a la ciudad y luego a la ciudad de Nueva York, buscando una mejor vida. Sin embargo, en el proceso enfrentan discrimen y dificultades, incluyendo un suceso terrible que replantea la decisión.

La obra contará con un elenco formado por actores que forman parte del Conservatorio de Arte Dramático del Ateneo Puertorriqueño, junto a otros de gran trayectoria. Todos bajo la dirección escénica de José Armando Santos, quien también encarnará a “Luis”.

Un poco de historia

“La Carreta” fue presentada por primera vez en la isla en diciembre de 1953, específicamente en el Teatro Experimental del Ateneo Puertorriqueño. Ya había tenido su estreno meses antes (en mayo) en Nueva York, a cargo del Nuevo Círculo Dramático.

El primer elenco, seleccionado por el director Ángel F. Rivera y el propio autor, estuvo compuesto por Myrna Vázquez, José Manuel Lacomba, Luis R. Vera y Lucy Boscana, quien se consagró en el personaje de “doña Gabriela”.

René Marqués delegó aspectos del diseño de producción en sus colegas de la División de Educación de la Comunidad (DiVedCo). Entre ellos, Lorenzo Homar (escenografía para el tercer acto), Eduardo Vera (talló la carreta utilizada como pieza de utilería), Rafael Tufiño (hizo la linografía que sirvió de cartel de promoción y la portada del programa de mano que se repartió en las funciones del Ateneo) y Luis Germán Cajigas (compuso las décimas que se interpretaban al finalizar el primer acto, además de trabajar en la realización de la escenografía).

Información sobre funciones

La función del sábado 23 de marzo será a las 8:00 p.m. y el domingo 24, a las 4:00 p.m. Para boletos, puede comunicarse al Centro de Bellas Artes, al teléfono 787-620-4444  o visitar www.cba,pr.gov. También puede llamar a Ticket Center al 787-792-5000 o visitar www.tcpr.com.

Por Mariela Fullana Acosta

El director y dramaturgo Juan González Bonilla y el productor Joseph Amato cierran un ciclo de medio siglo con el retiro de Producciones Candilejas

Luego de cinco décadas de labor ininterrumpida y tras haber producido sobre 108 obras en el país, Producciones Candilejas se despide de los escenarios. El productor Joseph Amato y el dramaturgo y director Juan González-Bonilla han decidido apagar sus candilejas para así darle paso a una nueva generación de teatreros.

Con su retiro, celebran una carrera en la que han sentido el respaldo constante del público, que ha dicho presente en cada una de sus puestas en escenas. Basta recordar éxitos taquilleros como “Doce paredes negras” -la primera pieza en presentar una temática lésbica en el teatro del país- “Flor de presidio”, “El aniversario de Pepe y Luis” y “Palacios de cartón”, todas de la autoría de Juan González-Bonilla, para reconocer la labor de estos incansables trabajadores del teatro.

Joseph Amato dijo que no fue fácil tomar la decisión del retiro, pero que era necesario.

 “Cuando tú estás la vida entera haciendo una cosa y gracias a Dios has tenido el éxito que hemos tenido, pues no es fácil despegarte. Pero lo que pasa es que Juan está impedido legalmente por una operación que tuvo en su espalda y pensé que era hora, después de 50 años, de cogernos un espacio para que la vida sea un poco menos estrésica y así disfrutar de esta madurez a la que hemos llegado”, expresó Amato.

Juan González-Bonilla sostuvo que esta decisión fue bien pensada y que no hay vuelta atrás.

“Cuando uno produce vive más en la calle y la casa se convierte prácticamente en un hotel. Eso lleva a un agotamiento físico inmenso y con el golpe en la espalda que me di, ya no es lo mismo de antes. Así que para efectos mío esto es mi retiro”, dijo el actor y dramaturgo, quien comenzó a actuar en la Comedieta Universitaria, agrupación teatral de jóvenes que estaba adscrita al Teatro de la Universidad de Puerto Rico, cuando apenas tenía 14 años.

Producciones Candilejas se incorporó oficialmente en 1970, pero un año antes Joseph Amato y Juan González-Bonilla produjeron 14 recitales de poesía a través de toda la isla, protagonizados por Juan, lo que consideran el inicio de la compañía. Amato recordó que cuando conoció al actor y dramaturgo este le compartió que quería fundar una compañía teatral, pero no contaba con destrezas del conocimiento administrativo y financiero para manejarla. Amato, que estudiaba Administración Gerencial en la Universidad de Puerto Rico, le dijo que él de teatro sabía muy poco, pero los números y la administración gerencial eran como su segunda piel. Esa unión de talentos fue clave para Producciones Candilejas.

“Mucha gente nos pregunta de fórmulas y no es fórmulas es mucho trabajo y también, que hemos tenido suerte”, comentó Amato.

Otro factor determinante para Producciones Candilejas fue que supo balancear su oferta teatral entre clásicos de diversos dramaturgos nacionales e internacionales con dramas y comedias sociales de la autoría de Juan González-Bonilla. Este supo llevar a los escenarios diversas realidades sociales del país, como la homosexualidad, la violencia machista y la prostitución, entre otros. El escribir sobre temas que eran tabú para la sociedad le valió críticas y protestas, como las que surgieron en la década del setenta con el estreno de “Doce paredes negras”, que causó revuelo entre los sectores más conservadores por su temática lésbica. La pieza, que estrenó con las actrices Esther Sandoval y Myrna Vázquez, sin embargo, fue un éxito taquillero y se ha repuesto en tres ocasiones con actrices diferentes.

“A mí me gusta contar historias que otros no cuentan. Esos son los temas que me llaman la atención”, continuó González-Bonilla para enseguida hablar sobre sus obras “La plena nació en Maragüez”, inspirada en la historia de Isabel La Negra, y “Flor de Presidio”, sobre las confinadas. “Me gusta escribir sobre temas sociales que los tenemos de frente, pero no quieren salir a la luz, pero en esas historias hay gente, seres humanos”, dijo sobre lo que ha sido fuente de inspiración durante estos 50 años de trabajo.

Producciones Candilejas, además, se dedicó durante 20 años a llevar estudiantes al Teatro Tapia, en el Viejo San Juan, para exponerlos a la grandeza y la sensibilidad del teatro con obras de dramaturgos puertorriqueños como René Marqués, Manuel Méndez Ballester, Francisco Arriví y Myrna Casas, así como de dramaturgos internacionales, como Federico García Lorca y Tennesse Williams.

No sabes lo emocionante que es encontrarme con gente adulta que me dice ‘la primera obra de teatro que yo fui a ver en mi vida fue uno de sus matinales para estudiantes y desde entonces he seguido en el teatro’. Y yo me siento muy agradecido”, expresó con satisfacción González Bonilla. Otro momento que recuerdan con emoción fue cuando en 1991 lograron vender 14 funciones corridas en la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes de Santurce con la pieza “Pinocho y el Milagro de la Navidad”, o cuando en 1989 estuvieron un mes completo en el Teatro Tapia con la obra “Flor de presidio”, celebrando una función de martes a viernes, dos funciones los sábados y tres los domingos.

“Cuando uno tiene éxito y se forma esta ola y ese marullo cae, no hay quien lo detenga”, comentó Amato.

En estas cinco décadas también se sienten orgullosos de que su compañía sirviera de taller de trabajo para cientos de actores y actrices del país, tanto para veteranos como para jóvenes artistas. González-Bonilla, por ejemplo, recordó que fueron de los primeros que le dieron una oportunidad al fenecido actor y comediante Luis Raúl, quien participó en varias de sus producciones. También mencionó a las actrices Linnette Torres, Sully Díaz y Alba Nydia Díaz, quienes consiguieron abrirse paso en varias de sus producciones.

Algo que también caracterizó a Producciones Candilejas es que presentó obras por diversos pueblos de la isla, específicamente en Ponce, Mayagüez, Aguada, Arecibo y Guayama, descentralizando la actividad teatral del área de San Juan.

“Cuando el teatro se convierte en tu vida y el teatro social, sobre todo, pues hay una responsabilidad. El teatro es un vehículo y las obras de Juan vienen con un mensaje social y por qué limitar ese mensaje a la capital. Tienes que llevar ese mensaje a cualquier lugar y con la misma calidad. Quizás eso, sin querer, fue lo que nos hizo establecernos más aún”, reflexionó Amato.

Al preguntarle sobre cómo observan el teatro actualmente en Puerto Rico, ambos guardaron silencio, hasta que Amato soltó que hay un reto “muy grande”.

“Hay que aceptar que el mundo ha cambiado, entre la globalización, entre las computadoras, la atención de la gente ya no es la misma, la juventud está buscando otras cosas y el teatro lamentablemente ha ido relegándose un poco. Los productores nuevos van a tener una tarea difícil de encaminar a este pueblo a ver un teatro serio de nuevo porque los últimos dos o tres años se ha estado haciendo una oferta de teatro, vamos a llamarle vodevilesco, que no está mal, pero tiene que haber un balance. Si le das una comedia vodevilesca, dale también un drama o por lo menos una comedia de altura que haya un mensaje. Eso lamentablemente en este momento no lo hay”, opinó Amato, quien destacó que hacer teatro en el país también se ha convertido en una odisea por la cantidad de permisos y la burocracia.

“El gobierno convirtió los teatros en colecturías”, resumió González-Bonilla, quien entiende que “la cosa está difícil”, pero que cada cual debe hacer lo que entienda aportará mejor al país.

Homenaje

A modo de homenaje a la labor realizada, el sábado, 16 de febrero, a las 8:30 p.m., en el Teatro La Perla, en Ponce, se llevará a cabo la comedia “La viuda”, de Juan González-Bonilla. Con esa pieza, que el dramaturgo describe como una mofa de los velorios puertorriqueños, y donde el público tiene participación, se cerrará un ciclo en la carrera de estos dos trabajadores y amantes del teatro.

La producción estará a cargo de Ángel Rolón, de Strong Production, que tras enterarse del retiro de Producciones Candijelas quiso montar la obra, bajo la dirección del propio González-Bonilla. La comedia contará con un elenco compuesto por Maribel Quiñones, Linnette Torres y Braulio Castillo, entre otros.

“Nosotros cumplimos con Puerto Rico y se hizo una labor exquisita. Dimos oportunidades a nuevos talentos y cumplimos nosotros como artistas”, concluyó González-Bonilla, quien al igual que Joseph Amato, se siente satisfecho de labor realizada.

Por Camile Roldán Soto

La propuesta del espectáculo “Inquietudes” busca deleitar desde la palabra y los acordes

La respuesta tan favorable que el guitarrista Alberto Rodríguez Ortiz recibió del público cuando invitó al actor Ernesto Concepción a declamar durante uno de sus conciertos despertó la inspiración para crear juntos.

“Íbamos a presentar unas composiciones mías y yo tenía unas rimas de (Gustavo Adolfo) Bécquer que generalmente recito, pero esa vez le dije a Ernesto: por qué no vienes tú. Y eso fue lo más que la gente disfrutó”, recordó Rodríguez.

A partir de aquella presentación en el Conservatorio de Música de Puerto Rico el actor y el músico quedaron sedientos de continuar conspirando creativamente. Y así nació el recital de música y poesía “Inquietudes”.

Rodríguez y Concepción se unirán al flautista Jonathan Figueroa para ofrecer al público amante de ambas expresiones artísticas una velada para disfrutar al máximo de la simpleza de la palabra y la melodía. La cita será el 22, 23 y 24 de febrero en la Sala Experimental del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré, en Santurce.

“Las piezas se apreciarán como en un recital. El único detalle es que vamos a ofrecer un recital donde conectamos de manera fluida, saliéndonos un poco de lo que es el formato tradicional de que entra un músico, toca una pieza y la gente reacciona. Vamos a jugar con eso de una manera que la gente aprecie la música y la declamación dentro de un concepto que aprovecha el estar en una sala donde la propuesta puede ser más elaborada”, explicó Concepción.

El programa de la noche incluirá textos variados de la autoría de Nemesio R. Canales (“Bonachonamente”, “Yo era un viejo mendigo”), Jorge Luis Borges (“El tango”), Gustavo Adolfo Bécquer (“Rimas LLI,III,XCI”). Además, se presentarán composiciones de Astor Piazolla (“Estudio de tango no.3”), Ángel Mislán (“Tú y yo”) y el propio Ortiz (“Tumbao”, “Héroes”, “Rimas a Bécquer”) , entre otras sorpresas.

Para Rodríguez, la diversidad de los textos permite que Concepción demuestre sus dotes en la declamación, un arte un tanto olvidado que está muy cerca de la memoria del actor, hijo de los actores Ernesto Concepción y Elsie Moreau.

“Mi papá y mi mamá, ambos declamaban. Era parte del quehacer cultural. En mi casa, yo veía eso de chiquito y me parecía grandioso. Hacer esto es conectar otra vez con esas experiencias”, reveló el actor.

Al mismo tiempo, el actor siente es importante que se creen oportunidades para que el público disfrute de este arte escénico.

Ambos artistas coinciden en que el formato creativo del recital es ideal para resaltar la belleza, tanto de la música como de los poemas y textos. Toda la secuencia está pensada para simplemente disfrutar la esencia de cada expresión artística.

“Lo que queremos reflejar son las inquietudes del creador tras las ideas, las letras, los textos, la composición. Cuando Nemesio Canales habla de personalidades. Cuando Borges hace esta elegía del concepto del tanto… Lo que queremos que esa inquietud permee de principio a fin. Es una cuestión profunda, pero cuando lo ves, se explica sola”, aseguró Rodríguez.

Por Josefina Barceló Jiménez – ENDI.COM

Sobre 30 artistas y agrupaciones internacionales y locales, entre ellos músicos de España, Alemania, Francia, Israel, entre otros países, así como de la isla, participarán este año del prestigioso Festival Casals de Puerto Rico.

Carlos Ruiz Cortés, director ejecutivo de la Corporación de las Artes Escénico Musicales -productora del evento- anunció que el Festival Casals 2019, se llevará a cabo del 3 al 16 de marzo, entre los escenarios de la Sala Sinfónica Pablo Casals y la Sala de Festivales Antonio Paoli, en el Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré (CBA), en Santurce.

Por: Mariela Fullana Acosta

El cantautor catalán celebró este sábado su concierto en la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes de Santurce

En momentos donde los gobiernos parecen regresar a las peores prácticas del pasado, con muros, fronteras, prejuicios y odio, el cantautor catalán Joan Manuel Serrat ha optado por volver al principio para recordarnos el mar, la poesía, la libertad.

El Nano no ha querido esperar a que se cumpla medio siglo de una de sus grandes obras musicales, “Mediterráneo”, para revisitarla. Con la sabiduría que da la experiencia, ha preferido que sea ahora, a los casi 48 años del estreno de esta producción discográfica.

Y qué mejor que en compañía de sus tripulantes más queridos, esos que le han acompañado desde el inicio de su carrera, pero también con aquellos más jóvenes que comienzan a descubrir su poesía con la que sigue abriendo camino.

En compañía de esos navegantes, Serrat presentó este sábado en el Centro de Bellas Artes de Santurce su concierto “Mediterráneo da capo” (que en italiano significa volver al principio). Bastó que saliera al escenario a las 8:40 p.m. para que el público, que abarrotó la Sala de Festivales, lo recibiera con un sonoro aplauso que terminó en ovación.

Desde el inicio de la velada hasta que finalizó a las 10:40 p.m., el cantautor conmovió a una audiencia sedienta de esas canciones que sigue interpretando con la misma pasión y convicción.

Serrat, de 75 años, no tendrá la misma voz de 1971 -cuando estrenó su disco- pero continúa con ese contar tan propio con el que logra llegar al corazón. El concierto inició con el éxito “Mediterráneo”, canción que da título a este álbum que ha querido celebrar porque, como dijo, para qué esperar.

Quiero que sepan lo contento que estoy de estar en Puerto Rico y lo feliz de estar una vez más en esta que ha sido durante tantos años y espero siga siendo por muchos años, mi casa”, saludó para luego hablar sobre esta gira.

Quizás piense alguno de ustedes por qué no he esperado un poquito más para los 50, pero la fragilidad a la vida me hace pecar de prudente y por eso me invita a celebrar los 47 años (del disco). No es que me encuentre mal, estoy estupendamente, pero se lo recomiendo a ustedes, si tienen algo que celebrar no espere, celébrelo”, continuó, para repasar las diez canciones de “Mediterráneo”.

“Que va a ser de ti”, “Vagabundear”, “Barquito de papel”, “Pueblo blanco”, “Tío Alberto”, “La mujer que yo quiero”, “Lucía”, “Vencidos”, “Aquellas pequeñas cosas” y nuevamente “Mediterráneo”, cerraron la primera parte del concierto.

El público pensó por un momento que hasta ahí llegaba la velada y surgieron pedidos desde la audiencia, pero Serrat aclaró que la travesía no acababa, aunque “todavía no iniciamos la sección de discos solicitados”. Ante estos isleños puertorriqueños, el cantor defendió su mar mediterráneo con datos e historias por aquello de “darle una pincelada cultural” al concierto ya que no todo puede ser “tetas y culos en el escenario”, lo que provocó aplausos del público.

Así siguió navegando por “el mar o la mar”, no importa, cantando temas como “La mer” y “La luna” hasta llegar a “Cantares”, de Antonio Machado, que el público celebró con un emotivo aplauso.

La travesía continuó con “Plany al mar”, donde el cantor habló de las tristezas y dolores de su mar: La contaminación y la migración. Esa que ha dejado una estela de muertes entre las olas sin importar a esa Europa que sigue tapándose la vista y las narices para que “no le explote el pecado en la cara”.

Por: Patricia Vargas Casiano

Desde que apareció en la tarima de la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes de Santurce estuvo recibiendo aplausos

El 25 aniversario en los escenarios del cantante Manny Manuel fue todo lo que él deseaba y como se merece todo un “Rey de corazones.

Desde que apareció en la tarima de la Sala de Festivales del Centro de Bellas Artes de Santurce, el domingo a las 4:30 p.m. estuvo recibiendo aplausos de pie  hasta que se retiró de la misma pasadas las 7:00 p.m.

Interpretó canciones contemporáneas y de esas que llegan al alma como “Amor es algo más”, y un medley de Maná con “Rayando el sol”, “De los pies a la cabeza”, y “Oye mi amor”, hasta otros como “Pena en las nubes” y “Se me sube”, “No me hagas sufrir”, “Se me olvida” y “Bajo un palmar”. Acompañado por una orquesta muy completa, el intérprete ofreció mucho baile junto a su cuerpo de bailarines y mucha alegría.

Entonces llegó a uno de los momentos más conmovedores, que hizo brotar lágrimas, con las palabras que dirigió a su madre.

“A mi mamá, la que me parió, la que ha estado ahí y no me suelta yo le pido perdón delante de todo el mundo porque esta mujer sigue pujando con contracciones y todo… Te amo mamá yo sé que es difícil, pero trabajamos todos los días, trabajo para no hacerte sufrir y hacerte feliz. Te lo juro”, además reconoció a quien fuera su manejador por más de una década, Ángelo Medina.

Luego pasó a un momento de introspección sobre su espiritualidad: “Quiero cantarle al manejador, pero por encima de Ángelo y mi madre, hay un manejador por excelencia, el que lleva mi agenda, el que me dice: ‘esto tiene un propósito. Esto no es casualidad, te estoy puliendo porque los diamantes se pulen en el fuego y tú eres un escogido mío porque tu propósito en esta tierra no ha terminado y se va a cumplir, por eso estás aquí, todavía caminando en tu pueblo’… No es que me convertí y me voy a levitar porque mi iglesia soy yo, creo en alguien que hizo el árbol, hizo la lluvia, hizo el sol  me hizo a mí, te hizo a ti, olvídate de ti, tú me reclamas a mi y yo te respondo”.

Acto seguido compartió como llegó a su vida una canción que escuchó en la calle titulada “A prueba de todo” que interpretó con la cantante sacra Nimsy López al igual que “Jesús te entiende”.

“Comencé a llorar y llorar y digo: ‘Dios mío esta canción está escrita para mí y conseguí la artista que la escribió. Este vozarrón que tiene bendito sea el Señor. Dios es tan grande y poderoso que ella me acompaña esta noche”, expresó antes de interpretar juntos la melodía.

La atmósfera cambió y Manuel tuvo un encuentro con la actriz Tita Guerrero quien fue su primera coreógrafa. Las anécdotas sobre aquella etapa no se hicieron esperar, robando carcajadas al público.

Con una chaqueta de deslumbrantes lentejuelas negras el talentoso artista estuvo rodeado de amigos entre los que se encontraba Ednita Nazarrio, Normando Valentín, Aixa Vázquez con sus gemelos, y muchos más que llegaron en plan de celebración de vida. Y les adelantó que uno de sus ambiciones es convertirse en un presentador como el norteamericano Jimmy Fallon.

Para concluir el festejo se interpretaron los temas que lo llevó al estrellato en sus principios: “Fiera callada”, “Como duele”, “Vas a llorar”, “Estrellita”, “Pero que necesidad”, “Dicen que los hombres”, “Pero que necesidad” y el que lo bautizó com “Rey de corazones”. La gente salía cantando y bailando del recinto, en lo que fue una noche inolvidable.

Por: Camile Roldán Soto

El cineasta Luis Molina Casanova responde muchas preguntas con el largometraje “Vivimos para esa noche”

El cineasta Luis Molina Casanova ni siquiera sabía qué era un beato cuando su amigo Tony Croatto le sugirió hacer una película acerca de Carlos Manuel Cecilio Rodríguez Santiago, el hombre a quien El Vaticano consideraba otorgarle ese reconocimiento.

Hoy Molina es un conocedor del tema pues durante diez años investigó y planificó antes de filmar la película “Vivimos para esa noche”. Este largometraje, que produjo y dirigió, responde muchas preguntas acerca de esta figura cuya vida estuvo dedicada al servicio de sus semejantes, aunque no fue sacerdote.

Carlos Manuel, conocido como “Charlie”, fue beatificado el 29 de abril del 2001. Beato significa feliz. Quienes son reconocidos con el título han sido cristianos ejemplares, tan dignos de ser recordados y emulados, que pueden ser honrados en cualquier culto religioso. Rodríguez es el único beato en Puerto Rico y todo el Caribe.

A pesar de que hay muchos documentales sobre Carlos Manuel, esta es la primera película sobre su vida, utilizando a Puerto Rico como punta de lanza. Es la historia de Puerto Rico y su historia. Se presentan los hechos que ocurrieron en la época que él vivió: la masacre de Ponce, el huracán San Felipe, el mandato de Luis Muñoz Marín, el desarrollo de la industria de la caña de azúcar… Vamos recogiendo los acontecimientos que a él le tocó vivir”, explicó Molina.

Esta es la película número 60 realizada por el también director de “La guagua aérea”. Contó con un presupuesto de $1.7 millones y fue filmada en 10 pueblos de la isla. El estreno se llevará a cabo del 5 al 7 de abril en la Sala Antonio Paoli del Centro de Bellas Artes Luis A. Ferré en Santurce. La Sala de Festivales será convertida en una sala de cine para presentar el filme en formato de 35 milímetros.

El día del estreno habrá un concierto con las canciones de la película. Sesenta músicos y un coro de 30 personas acompañará la pista que dejó grabada Croatto, quien no logró terminar todos los temas. Tras la muerte del cantante, la labor quedó a cargo del maestro Raymond Torres Santos.

Molina le dedicó su trabajo a Croatto por haberlo instado a conocer a Rodríguez. Anticipó que el recital será muy emocionante, no solamente porque la voz del fenecido cantautor se escuchará en la sala sino porque, además, uno de los temas que se presentarán tiene la letra del poema “A Charlie” escrito por Carmen Judy Nine, en 1955. Ella fue una profesora universitaria que se enamoró del beato. Él no le correspondió porque su único compromiso era con la iglesia. La mujer murió hace apenas un mes.

En la película, la trama se desarrolla a partir del 1924, cuando Rodríguez tiene seis años y culmina al momento de su muerte el 13 de julio de 1963. Molina visitó incluso a El Vaticano para empaparse acerca del proceso de beatificación que, según contó, transcurrió a modo de ‘fast track’. También revisó documentos de la iglesia en Puerto Rico y cuadernos escritos por Rodríguez; uno de ellos incluso aparece en el filme. Entre las personas cercanas a Rodríguez que fueron entrevistadas se encuentra Carmen Deli Santana, su amiga y quien junto a su esposo fue quien presentó la solicitud para convertirlo en beato. La mujer falleció el día después de haber conversado extensamente con Molina.

“Fue como si me hubiera esperado”, comentó el director.

La frase “Vivimos para esta noche”, título del filme, hace referencia a la devoción profunda que sentía Rodríguez por la celebración del día de Pascua.

El elenco está formado por Guissepe Vázquez, Sara Jarque, Cristina Soler, Jorge Antares, Eduardo Méndez y Javier Moreno, entre otros. La italiana Valentina Martinico fue la directora de fotografía. Un equipo de 823 personas trabajó en distintas etapas. El 60% fueron estudiantes.

Para Molina, una de las satisfacciones de haber realizado el filme es que pudo mostrar la candidez de un hombre que no solamente fue devoto de su religión, sino que respetaba y procuraba el bienestar de todos por igual.

“Lo más bello es que cuando dices que lo beatificaron piensas en la religión católica. Sin embargo, la película, según la vas viendo, ves que el gran amigo de Carlos era un pastor de la primera Iglesia Bautista de Caguas. Por otro lado, apoyó a los misioneros que vinieron a Puerto Rico, que eran menonitas. Eso demuestra que fue uno de los primeros hombres que creyó en el ecumenismo, o sea, en la unión de las iglesias”, opinó Molina.

Por: ELNUEVODIA.COM

El actor y dramaturgo Lin-Manuel Miranda publicó varias imágenes, incluyendo una del ensayo

La escenografía para las presentaciones del musical “Hamilton” en Puerto Rico ya “está lista” en el Centro de Bellas Artes, Luis A. Ferré, según publicó Lin-Manuel Miranda en su cuenta de Twitter.

“Our set is ready”, escribió el autor del laureado musical junto a dos fotos en las que se muestra a parte del elenco en el escenario de la Sala de Festivales.

Poco antes, Miranda compartió una imagen desde uno de los salones de ensayo del Centro de Bellas Artes con el mensaje “En el ensayo de #HamPR”.

El actor y dramaturgo de padres puertorriqueños llegó a la isla la semana pasada para iniciar los ensayos para las 23 funciones del musical que se llevarán a cabo del 11 al 27 de enero.

Una semana antes, la producción anunció sorpresivamente que el musical, que inicialmente se llevaría a cabo en el Teatro de la Universidad de Puerto Rico que Lin-Manuel, su padre y la Fundación Flamboyán ayudaron a restaurar para las presentaciones. La decisión respondió a preocupaciones en cuanto a la seguridad de actores, espectadores e invitados especiales ante la posibilidad de manifestaciones.

Técnicos de la producción trabajaron a todo vapor para desmontar la escenografía ya instalada en el Teatro de la UPR y montarla en Bellas Artes en tiempo récord.

Lin-Manuel retomará el papel de Alexander Hamilton que dejó en 2016 exclusivamente para las presentaciones en Puerto Rico.

Por: Mariela Fullana Acosta

El cantante conversa sobre su nuevo concierto y la disputa legal con la familia de Raphy Leavitt

Sentado en un mueble del vestíbulo del Centro de Bellas Artes, de Santurce, el cantante puertorriqueño Sammy Marrero saluda con una sonrisa y con una anécdota. No ha pasado ni un minuto cuando bromea con relación a su estatura y suelta que fue jinete a finales de la década del 50.

“Estuve tres años. Pero no conseguí la licencia por mi problema con el ojo”, comenta y luego guarda silencio, como repasando aquel instante de su vida.

Han sido muchas las vivencias en estos 76 años. Algunas repletas de alegrías, otras duras y tristes y una que otra agridulce, como la que vive actualmente tras ser demandado en el 2016 por la viuda e hijos de quien fuera su amigo y colega, el compositor y músico Raphy Leavitt, quien falleció en el 2015.

La demanda por derechos de autor que incluye a los integrantes de la orquesta de Sammy Marrero y sus esposas, fue presentada ante el Tribunal Federal de Puerto Rico, y busca que el cantante y su grupo no interprete las composiciones del Leavitt hasta que “cumpla” con el pago de regalías que, según el administrador de la orquesta, Edgar Nevárez, “nunca” se han opuesto a pagar.

Cuando murió el compositor, el 5 de agosto de 2015, su familia decidió disolver su orquesta La Selecta, en la que Marrero fue el cantante principal por 43 años. Ante ese escenario, el vocalista conformó su grupo Sammy Marrero y su orquesta, con la que continuó interpretando los éxitos de La Selecta, tales como “La cuna blanca”, “Payaso” y “El buen pastor”, entre otros favoritos del público.

La demanda presentada por la familia de Leavitt, buscaba prohibir a Marrero que interpretara las composiciones del también pianista. Pero el cantante y su orquesta han continuado sonando el repertorio, luego de pagar la licencia de uso a la Sociedad Americana de Compositores, Autores y Editores (Ascap).

Sin embargo, la familia de Leavitt retiró las composiciones de Ascap, cuya licencia de uso vence el 31 de diciembre de 2018.

“Esa parte se la dejo a las personas que están metidas en esa materia legal. Lo mío es cantar y seguiré cantando hasta que Dios diga”, reacciona Marrero cuando se le pregunta por el caso, que continúa el 22 de diciembre.

Ese día el cantante tiene que informar quiénes serán sus nuevos representantes legales, luego que los licenciados Roberto Sueiro y Víctor Gratacós renunciaran al caso porque no había cómo financiar sus servicios.

A pesar de toda esta situación, Marrero continúa con ánimo, sonriente y listo para cantar como nunca en lo que será su primer concierto en la Sala Sinfónica Pablo Casals, ubicada en Santurce. La cita será el próximo 30 de diciembre, cuando presentará el espectáculo “El final y un comienzo: Tributo al maestro”, en el que recorrerá musicalmente los temas que lo han acompañado a lo largo de su trayectoria musical. Esta podría ser la última vez -en un tiempo- que el público podrá escucharlo cantando los éxitos de La Selecta en lo que se resuelve el caso en la corte federal.

“Estaré presentando parte de mi vida porque mi vida siempre ha sido cantar”, dice. “La parte que me corresponde a mí es muy importante porque va a transcurrir sobre lo que yo he hecho en mi vida. De cómo a un jibarito de Coamo, un hombre pequeño, el mundo le ha enseñado que no es la estatura (lo que importa), sino el perfil de la educación que he tenido y la educación me la ha dado el mismo pueblo”, abunda.

Una nueva era

Marrero afirma entusiasmado y orgulloso que este concierto representa el final de una era, pero el comienzo de otra en la que mostrará algunas de sus composiciones porque asegura que además de cantante es poeta. “Nunca he querido ser algo diferente a lo que soy. Siempre he tratado de ser sincero, buena persona, compartir con mi música y es la primera vez que me presento en esta inmensa sala. Pero con el favor de Dios, daré lo mejor de mí”, reitera.

A pesar de la sonrisa, Marrero admite que la demanda entablada por la familia de Raphy Leavitt le ha afectado, pero está confiado en que el caso se resolverá. “Soy un ser humano y a nadie le gusta que le amarren las manos o que no pueda moverse. Pero yo tengo algo a mi favor y es que Dios no permite la injusticia”, expresa.

Opina que si Raphy Leavitt estuviera vivo no estaría de acuerdo con la disputa legal, pero admite que no sabe sobre las interioridades que él conversó con su familia.

“Conociéndolo, yo creo que no (estaría de acuerdo). Claro, no sé si en la intimidad él con su señora haya hablado algo. Pero yo vivo a la buena de Dios y cantaré hasta el fin de mi vida porque si no es la canción de uno, es la canción de otro o la componemos nosotros”, puntualiza. Concluye reiterando que en el concierto del 30 de diciembre -en el que estarán de invitados Domingo Quiñones y Eduardo Villanueva- dará lo mejor de sí porque “es la primera vez que se me da esta oportunidad y jamás la voy a desaprovechar”.